ESCUELA DE LLARANES
(Revista nº33, Julio 1987)
 Texto: Julio Raúl González Pérez.
Entrenador Nacional de Fútbol.
Director de la Escuela Avilés.
SE me ha invitado a este II Congreso de Entrenadores de
Fútbol como exdirector de la Escuela de Fútbol del Club
Deportivo Ensidesa, tras tres temporadas alejado de esta institución
y permanecer en la misma 13 años, el último de los cuales,
como entrenador y director de la Escuela del Real Av i l é s
Industrial, en su primer año de existencia y tras la fusión realizada
entre el Club Deportivo Ensidesa y el Real Avilés, C.F. ,
equipo decano de la Villa avilesina en 1983.
La casualidad ha querido que, coincidiendo con la atenta
invitación que me ha hecho Horacio de Leiva en nombre del
Colegio Asturiano de Entrenadores para dar una ponencia sobre
el trabajo que realizábamos en la llamada pionera Escuela de
Fútbol de España, de nuevo haya vuelto a fichar por el Real
Avilés Industrial para la temporada 1987/88 en la doble condición
de antaño, entrenador del equipo en 2.ª «B» y Director de
su Escuela de Fútbol. Por tal circunstancia, el enfoque que he
tenido que darle a esta ponencia ha resultado complejo porque
he tenido, en mi ánimo de explicar un poco todo, que cabalgar
entre el ayer del C. D. Ensidesa (los últimos cinco años de su
historia como Director), el hoy (en los últimos años Real Avilés
Industrial y sin estar en su organigrama) y el mañana inmediato
con nuevas ideas y nuevos planteamientos para poner en práctica.
Por eso se me ha hecho algo difícil porque, sencillamente,
no puedo ceñirme a un determinado momento concreto del ayer
y tampoco del mañana porque ese trabajo aún está en mente.
Mi exposición de lo que es el trabajo en la Escuela del Real
Avilés Industrial (antes C. D. Ensidesa) versará, pues, en qué va
a consistir para la próxima temporada 1987/88 apoyándose
grandemente en los ejemplos y experiencias del pasado buscando
por mi parte suprimir todo aquello que, por antiguo, caduco
y menos recomendable se pudo realizar algún día y sustituyéndolo,
claro está, por todo aquello más moderno y acorde a
los tiempos en que vivimos. Y es que, con el paso de los años,
huelga decir que el fútbol y su entorno, pese a los que dicen que
no, ha evolucionado.
Una última consideración antes de adentrarnos en el tema
que me ocupa, cual es el funcionamiento de la Escuela del Real
Avilés Industrial; no es otra que aclarar que esta Escuela, denominada
así en 1983, tras la fusión del C. D. Ensidesa y Real
Avilés, C. F., es tanto como hablar de la Escuela del C. D.
Ensidesa, pionera en España y motivo por el que he sido invitado
como exdirector de la misma aunque en la actualidad ocupe
el mismo cargo en el Real Avilés Industrial.
Orígenes y nacimiento de la Escuela
de Fútbol del Club Deportivo Ensidesa
(1965-1983)
Digamos que esta organización deportiva, Grupo de
Empresa y, por último, Escuela Deportiva, nace con unos fines
diferentes a los establecidos por otras Escuelas. Lo hace a la
sombra de la Empresa Nacional Siderúrgica perteneciente al
INI, y esta actividad del fútbol junto a otras prácticas deportivas,
forma parte de las actividades recreativas que la macroempresa
crea en Llaranes (Avilés) para los hijos de los productores exclusivamente.
Exclusiva que muy pronto desaparecerá ya que en
buena lógica si Llaranes, barrio de productores, está enclavado
en Avilés todas las actividades que allí se programen deben de
ser también para todos los avilesinos.
A la vista de esta inicial dependencia, bien claro queda que
el fin de esta práctica del fútbol entre la juventud es una más de
entre otras muchas actividades que organiza la Empresa
Siderúrgica, cuya dinámica a la que nos estamos refiriendo tiene
lugar en los terrenos denominados de La Toba y Santa Bárbara
en Llaranes. Lo que allí se realiza en los comienzos de los años
60 tiene como fines primordiales el recreo, la diversión y la sana
práctica deportiva, todo ello sin duda una gran labor social.
Tras varios años con esa política, la Empresa Ensidesa nombra
a Muro de Zaro, hombre del mundo laboral pero con ideas
claras y amante del deporte, Presidente de esta organización
deportiva.
Por aquel entonces, existen unos equipos en las categorías
inferiores y un club principal de la organización que vaga por
categorías regionales. Andando el tiempo y dado que lo trascendental
de esa organización es su Escuela de Fútbol: alevines,
infantiles, juveniles, sucede lo inevitable y es que en la progresión
de niños a jóvenes y de jóvenes a menos jóvenes, el primer
equipo pronto alcanza la categoría nacional y en poco tiempo
los frutos de esa labor y producto también de convenios establecidos
con el Real Sporting de Gijón, rompen fronteras y aparecen
jóvenes muy prometedores, algo así como una primera
hornada como son los Quini, Castro, Megido, Juan Valdés,
Barrero, etc., que dan vida al fútbol español ya la propia Escuela
del C. D. Ensidesa que por ello recibe las correspondientes compensaciones
económicas.
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