Hojas de Registro para Fútbol: Una propuesta de aplicación

(Revista nº74, Octubre 1997)

Antonio Casado
Entrenador Nacional de Fútbol

Tomás J. Berasategui
Psicólogo. Profesor de la Escuela Alavesa de Entrenadores de Fútbol.

Iñaki Alaña
Fisoterapeuta

Juan José Pereda
Colaborador en los registros


1. Introducción

Al comienzo de la temporada que acaba de finalizar nos planteábamos que tipo de trabajo deberíamos realizar para conseguir que el rendimiento de nuestros jugadores fuese acorde con sus posibilidades; pensábamos sobre las herramientas a utilizar por nosotros como parte también de nuestro trabajo y enfocado hacia los futbolistas, para al menos intentar ayudarles en la faceta del juego.

La idea surgió pronto: el año anterior se había usado una hoja de registro en los inicios de la temporada, y luego se fue abandonando a pesar de su utilidad. Este año retomábamos lo realizado en la temporada anterior. Al iniciar el trabajo presentíamos que habíamos comenzado una ocupación útil. Cuando a mediados de temporada vimos en El Cuaderno del Entrenador el artículo publicado por Miguel Morilla Cabezas y Francisco Javier Arranz AlEs titulado "La utilidad de las hojas de registro en el fútbol: algunas propuestas de hojas de observación en la actuación de los jugadores y equipo durante los partidos", nos dio ánimos para presentar también nuestra iniciativa pensando en la posibilidad de que sirviese para enriquecer otros registros que se estén utilizando y así poder compartir diferentes experiencias.

Este trabajo no se hubiese podido llevar a cabo sin la colaboración tanto de la institución a la que pertenecemos como de los futbolistas, origen y consecuencia de lo pretendido. A todos ellos nuestro agradecimiento.

2. Estructuración de las hojas de registro.

Al iniciar la estructuración de la hoja de registro deseábamos poder plasmar en ella aspectos tanto técnicos, tácticos, físico y psicológicos que nos pudiesen dar una medida lo más objetiva posible del rendimiento. Desde el comienzo no tuvimos dudas y nos inclinamos por la valoración del rendimiento individual de cada jugador. La siguiente decisión a tomar era la selección de las conductas que pudiesen tener una relación directa con la información que deseábamos obtener. Pronto nos percatamos que era necesario pluralizar la hoja de registro, es decir, al menos íbamos a necesitar dos observadores porque iban a ser necesarias dos hojas debido a la cantidad de acciones a tener en cuenta.

En una hoja iban a figurar acciones en la línea de lo registrado en la temporada anterior. Esta hoja iba a ser cumplimentada por un observador. En la otra hoja se reflejarían acciones que el psicólogo consideraba estaban relacionadas con la actitud que los jugadores presentan durante la competición. A pesar de que alguna terminología sugiere duplicidad en lo registrado, sin embargo se eliminaron las acciones que estaban repetidas.

   
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