Registro de patrones técnicos y tácticos durante el entrenamiento y la competición. Una propuesta informatizada para el fútbol
(Revista nº78, Octubre 1998)
 Miguel Morillas Cabezas
Licenciado en Psicología. Entrenador de Fútbol (nivel II)
Javier Arranz Alés
Entrenador de Fútbol (nivel II)
José Carlos Caracuel Tubío
Eugenio Pérez Córdoba
Doctores en Psicología. Profesores de la Escuela Andaluza de Entrenadores
1. Introducción
La competición supone para muchos entrenadores
y deportistas una verdadera evaluación
de la preparación general deportiva; ello
implica que el análisis exhaustivo y riguroso de
esa competición debe presidir su valoración.
Por otro lado resulta evidente la creciente demanda
de los equipos deportivos por mejorar
la eficacia del juego individual y colectivo
(Morilla, 1992a, 1992b, 1993a, 1993b), quizás
por ello es cada vez más frecuente la utilización
de hojas de observación de conductas
que se suceden en la práctica. En este sentido,
el establecer criterios de análisis de algunos
aspectos del juego, ya sean cualitativos o
cuantitativos, requiere un esfuerzo importante
para todos aquellos profesionales inmersos en
la dirección de un equipo (Morillas, 1991,
1992a).
Debido a la necesidad cada vez más imperiosa
de mejorar los resultados, especialmente
en los equipos profesionales, está emergiendo
la utilización de técnicas de observación con el
objetivo de buscar un mayor rendimiento del
equipo como conjunto, lo cual tiene también en
muchos casos, un especial significado a nivel
del deporte aficionado y de base como reflejo
del deporte profesional (Morilla, 1993d; Morilla
y Arranz, 1996).
Durante la competición deportiva son muchos
los aspectos susceptibles de ser observados:
acciones técnicas, evoluciones tácticas,
rendimiento físico, conductas, etc.; el análisis
debería tener en cuenta la secuencia de los
acontecimientos, ya que puede ser fundamental
para una interpretación adecuada. Pero el
problema surge cuando esos aspectos a estudiar
presentan cierta complejidad: a.- por la
continuidad rápida de los hechos a observar;
b.- por la necesaria preparación del observador;
o b.- por la complejidad misma del hecho
observado (Riera, 1985).
Una de las características más relevantes
del rol del entrenador ha de ser su preocupación
por la objetividad. Muy a menudo, los profesionales
participantes de la actividad deportiva
emiten juicios sin contar con una adecuada
evidencia empírica, la intuición y la experiencia
sustituyen en bastantes ocasiones a la, a veces,
difícil búsqueda de información que caracteriza
al conocimiento científico. A excepción
de algunos profesionales, en general se carece
de una sólida formación metodológica
(Riera, op. cit.).
En esa línea intentaremos ofrecer, basándonos
en trabajos anteriores (Arranz y Morilla,
1994; Morilla, 1993d; Morilla y Arranz, 1995;
Morilla, Caracuel, Pérez y Benítez, 1996;
Morilla, Caracuel, Pérez y Arranz, 1996;
Morilla, Caracuel, Pérez y Arranz, 1997a,
1997b), algunas herramientas informatizadas
para el registro y observación, tanto para el estudio
del juego de conjunto, como para la observación
de un deportista en particular, bien
en entrenamiento o bien en competición.
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